Linfedemas

El linfedema es una secuela del tratamiento del Cáncer de mama que tiene lugar por la extirpación de ganglios, por la rotura de vasos y capilares linfáticos en la cirugía o por la aplicación de radioterapia. Normalmente 1 de cada 4 mujeres operadas de cáncer de mama suelen presentar linfedema en la región del brazo y puede desarrollarse durante el primer año tras la cirugía, al cabo de meses o años, o no aparecer nunca. Gracias a los avances en los últimos años y a la detección cada vez más precoz de la enfermedad, es posible en algunos casos realizar una cirugía más conservadora, mediante la técnica del ganglio centinela, minimizando las consecuencias de salud así como el riesgo de linfedema.

Es muy importante su prevención, ya que una vez que aparece, se convierte en un problema crónico que debe cuidarse durante toda la vida.

En Equilibrium contamos con Fisioterapeutas expertas y con amplia experiencia en la Fisioterapia precoz tras la intervención por cáncer de mama

Programa de fisioterapia precoz tras la cirugía por cáncer de mama

La fisioterapia precoz puede ayudar en la prevención del linfedema y en la aparición de las complicaciones tras la cirugía. Tras el alta hospitalaria, podemos empezar a trabajar:

  • Drenaje linfático manual para el edema postquirúrgico
  • Masaje en la cicatriz
  • Movilidad del hombro, cuello y tórax
  • Realización de ejercicios y actividades funcionales que consigan devolver a la mujer el movimiento para las actividades de la vida diaria lo antes posible, sin que conlleve riesgos
  • Además le daremos consejos y una educación en medidas preventivas del linfedema

¿Y si aparece el Linfedema?
Si aparece el linfedema, lo más importante es detectar los primeros síntomas y comenzar el tratamiento de manera precoz. La paciente puede comenzar a sentir pesadez, tirantez…y lo confirmaremos tomando las medidas del brazo afectado, comparándolo con el brazo sano. Ante el mínimo aumento de volumen, conviene comenzar el tratamiento.

Para el tratamiento realizaremos técnicas concretas de Drenaje Linfático Manual y estudiaremos las medidas de contención en cada caso. Utilizaremos vendajes de doble contención específicas para el linfedema, intentando adaptarlo al máximo a la comodidad de la paciente, o vendajes neuromusculares si el edema es mínimo.

Tras la reducción del edema con el drenaje y el vendaje, será necesario seguir conteniendo ese edema, se hará a través del «manguito» de contención (realizado en la ortopedia), bien hecho a medida o bien lo más adaptado posible a la paciente.

Es recomendable realizar este tratamiento cada 6 meses, evitando y previniendo así el aumento del volumen del linfedema.